21 de diciembre de 2012

La Violencia empieza en casa

    Hace unos días hemos tenido la oportunidad de asistir a otra más de esas matanzas indiscriminadas de algún pirao que le gusta jugar a las batallitas. Es fácil matar, cuando se es cobarde. Basta tener un arma. Apuntas, disparas y matas. Con una automática y grupos de gente concentrada como un aula de clase llena de niños, puedes matar a decenas de personas en segundos...

     Si esto ocurre en países tan democráticos que castigan con la pena de muerte, el asesino suele terminar la película pegándose un tiro. Si es un país que pena con cárcel, y premia el buen comportamiento de las neuronas, el que mata necesita una segunda oportunidad. Entonces se entrega y ascienden al sargento de la Policía que había sido herido.
Un banco americano te regala un arma automática por abrir una cuenta
    Puede sonar peliculero y es que debe ser que a los estadounidenses tan dados al cine patriótico de banderas de estrellas y barras, les llegó un ataque marciano invisible y les inyectó ese gen que ya desde niños nos muestran en sus vídeos caseros, con esos padres piraos enseñando a sus hijos a usar lanzamisiles por si viene una invasión, o para defender a su familia de cualquier agresión.

     Y es que si se mezcla el puritanismo, con el capitalismo, unos toques de patriotismo envejecido con tradiciones anacrónicas, lo vas calentado a horno fuerte de héroes de guerra o en el microondas de las sectas apocalípticas, a palo seco sin agitar y se lo das a un chaval que lo único normal que debería de tener en la cabeza, es como meterle mano en las tetas a la chica del instituto que le gusta. El resultado es un mal guión de una mala película sin héroes con veinticinco actores secundarios más asesinados.

                    Esta es mi repulsa:

LA JUSTICIA POR MI MANO


¿Tiene algún precio la libertad?.
Poder comprar una metralleta
aunque estés muy mal de la chaveta,
sólo por tener carnet de identidad.

Tomarte la justicia por tu mano,
como lo hacen por tradición
esos chalados de la asociación
nacional del rifle americano,

que para defender a su familia,
viven con un arsenal
que les librará del mal,
y también de la ignominia,

puede parecer humano.
Una sociedad con escasa historia,
y patriotas en busca de gloria
que mueren por sus hermanos.

Una mezcolanza obesa
de falso puritanismo,
que vive del capitalismo
y engorda con sus hamburguesas.

Y si un pueblo es tan violento
en su burda democracia,
quién va a creer sus falacias.
Yo creo que ya están muertos
 
viviendo una orgía de armas,
que asesinan a los inocentes
de una sociedad decadente
que se forjó con chatarra.

                                                                                         Raúl Cerdeño.

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